Crónicas viajeras 1: Viajando en ferry de Barcelona a Roma

miércoles, agosto 07, 2013

Ya de vuelta de vacaciones, por fin retomamos la actividad del blog, y lo vamos  a hacer con una serie de entradas en las que relataremos las principales anécdotas, curiosidades e ideas surgidas durante nuestro fantástico viaje por Italia. Como siempre, tomaremos como punto central la comida, que en el caso de Italia es fantástica, pero no nos privaremos de contar otras anécdotas y curiosidades que ayudarán a entender la esencia del carácter de Italia y de los italianos.


Cuando viajas en familia, existen multitud de condicionantes que limitan las posibilidades de elección. En nuestro caso, la cosa no tenía muchas dudas, habíamos alquilado una casita en las afueras de Roma del 13 al 20 de julio y el reto era desplazar a cuatro personas y un coche de Cádiz a Roma en el menor tiempo y al menor coste posible. Descubrimos que era posible hacerlo en apenas día y medio y por menos de 150 euros por cabeza (incluyendo alojamiento, comida, gasolina, peajes,...)


1ª ETAPA, CÁDIZ-BARCELONA, EN COCHE


El primer reto de nuestro viaje fue cubrir los 1118 km que separan Cádiz de Barcelona en un solo día para poder embarcar en el ferry Barcelona-Civitavecchia a las 8 de la tarde. Fácil, si uno sale temprano y sobre todo, si no pierdes mucho tiempo en las necesarias paradas para desayunar y comer.
Para el desayuno, paramos en una venta entre Córdoba y Despeñaperros, pero para el almuerzo (y para la cena en el barco) optamos por la opción rápida y económica de llevar nuestra propia comida, y para ello contamos con varios aliados tradicionales:

- Un tuper de filetes empanados, irresistibles en este tipo de ocasiones.


- Una buena tortilla de patatas


- Dos bolsas de pan de molde llenas de sandwichs ya preparados
- Una nevera de coche enchufable a la batería, repleta de bebidas frías y fruta. Un gran descubrimiento que se ha convertido en inseparable para nuestros viajes en coche.


De este modo nos fuimos comiendo los kilómetros e incluso nos dio tiempo de tomarnos una granizada en las ramblas antes de embarcar. En resumen, 90 € de gasolina, 20 € de peaje, 25 € de desayuno y granizada, en total, 135 €.


2ª ETAPA, DE BARCELONA A CIVITAVECCHIA, CON GRIMALDI-LINES

Aunque normalmente solemos hacer grandes desplazamientos por carretera, en esta ocasión descubrimos una alternativa más cómoda y económica, el ferry low-cost de Grimaldi-Lines que hace a diario la línea Barcelona-Civitavecchia saliendo de la ciudad condal a las 22:15 y llegando al "puerto de Roma" a las 18:45 del día siguiente, haciendo una breve parada en Cerdeña.


Íbamos ligeramente acojonados por los comentarios de otros usuarios de esta línea que habíamos visto en internet y al ser una línea de bajo coste esperábamos detalles tipo Ryanair...

La opción más económica en estos barcos es ir en grupo de 4 personas, por 110 € por cabeza compramos el pasaje, un camarote exterior para cuatro, el desayuno, el almuerzo y el transporte del coche.

Desembarcando camiones

El embarque fue pesadísimo, cientos de coches y camiones fueron entrando lentamente en la panza del barco y acumulamos unas dos horas de retraso en la salida. La primera impresión del barco es bastante buena, con mucho personal atendiendo y todo bien organizado y limpio. Es como una versión modesta de un crucero.

Tocaba ahora chequear el camarote. Para nuestra sorpresa, muy correcto, con camas grandes y todo muy limpio. La climatización, también bastante buena.

Tras ver el camarote subimos a la cubierta para arramplar con los víveres que nos quedaban. Segunda sorpresa, en todos los bares del barco, excepto en el restaurante, está permitida la entrada con bebidas y comidas del exterior, por lo que no hubo ningún problema en plantar nuestra nevera y nuestros tupers en una cómoda mesa bajo las estrellas. Parece ser que la filosofía de negocio de esta empresa es la de competir con buenos precios (la calidad no tan buena) para que la gente consuma continuamente durante el viaje, pero sin impedir que cada cual se lo monte como quiera. Pudiendo comer dos trozos de pizza, una bebida y un crep por 10 €, aunque la oferta no sea ni buena ni variada, es entendible que haya gente que no se moleste en traer nada de casa...

Tras el merecido descanso nocturno nos esperaba un largo día en el barco. Nuestro primer hito, el desayuno que habíamos reservado a 2,50 €  por cabeza (ahorrándonos así el 50% del precio por reservarlo por adelantado). Se podía elegir entre dos panecillos o un cruasán con el cafelito....


...me limitaré a calificarlo como muy austero, e intolerablemente caro (casi 5 €) si no lo tenías reservado con antelación. Otro punto muy mejorable en el desayuno es el hecho de que a las 10 cierran el self-service y aunque puedes desayunar en otros bares del barco, en estos sólo te ofrecen bollería, y francamente, con 1100 km en nuestras espaldas y saliendo de Barcelona a las 12 y cuarto de la noche, no hubiera sido raro dormir hasta más allá de las diez, ¿no?.

Con la mañana por delante nos dedicamos a explorar el barco. Salas de decoración setentera y pasillos tipo "El Resplandor", pequeño spa, una sala llena de tragaperras a la que llaman casino, varios bares bastantes parecidos unos a otros, uffffff, el día va a ser largo.

"El resplandor"

"Barcelona Cruise"

La sala de fiestas, pura caspa


Así pues decidimos echar la mañana en cubierta junto a la piscina, un pequeño rectangulillo de apenas 20 metros cuadrados con abundantes incrustaciones en óxido que quitaban la poca gana que tuviera uno de darse un remojón... Para colmo empezó a producirse un extraño postureo de tipos maduritos enfundados en bañadores tipo turbo que terminó por desalentarnos definitivamente.

Los detalles en óxido y los puretillas, pura caspa

Y así transcurrió lentamente la mañana que nos llevó de nuevo al self-service a degustar el almuerzo que habíamos reservado por 10 € por cabeza (decir que lo mismo, sin reserva, costaba en torno a 25 €). Tras el desayuno, la expectativa era escasa y lo único que puedo decir es que al menos fue barato.
Tres primeros platos (a elegir), todos ellos de pasta, tres segundos (a elegir), una bebida, un pan y una fruta pequeñita.

Mi poco acertada elección

Como veis, mi elección no fue acertada, y francamente, es lo que mejor pinta tenía. Una lasaña al pesto sequerona, pasta sobre pasta sin nada dentro, un pollo muy pasado completamente seco con una montaña de patatas congeladas, una Peroni y una manzanita. Indudablemente, lo mejor fue la cerveza....

Si pago 25 € por esta bazofia, a mi me da algo, sobre todo porque en el barco había un restaurante a la carta con manteles de tela y camareros donde se podía comer bien por unos 30 €. En su descargo, debo decir que en el viaje de vuelta estuvo la comida mucho más buena, e incluso se dejaron caer con una Saltimbocca bastante decente, por lo que intuyo que el azar juega un papel importante en el grado de satisfacción de los usuarios.

El resto del viaje consistió en dormitar y deambular esperando la hora de llegada, y esta, se demoró tres horas más de lo previsto, por lo que nos colamos en Civitavecchia casi a las diez de la noche....

El retraso nos regaló esta preciosa puesta
de sol sobre el Mediterráneo

Y pese al retraso y los detallitos que he contado, pues que queréis que os diga, pienso que la experiencia en el barco ha sido buena, sobre todo si tenemos en cuenta el precio pagado. Cabe preguntarse por qué estos señores de Grimaldi no mejoran algo su oferta gastronómica y además de pizzas, crepes y bollería no ofrecen cosas más variadas y saludables a sus clientes. Pero la respuesta sale sola, la mayoría de los clientes prefieren comida rápida y contundente y barata a comida de calidad. Probablemente si otro tipo de comida fuera rentable a un precio asequible, la servirían. Está claro que Grimaldi-Lines busca un beneficio rápido y una organización sencilla y restringe su oferta de comida de calidad a su restaurante a la carta, pero ¿tiene sentido gastarte 30 o 35 euros en comer y otros tantos en cenar, cuando el pasaje con camarote y coche no llega a 100 €? Cuestión de prioridades....


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11 Comentarios

  1. Qué bien teneros de vuelta aunque eso significa que se os acabaron las vaciones.
    Yo lo que peor hubiera llevado habrían sido las horas muertas en el viaje.
    Supongo que tan exigua oferta gastronómica en parte es para economizar en calentar, preparar, etc. Es como los aviones, que todo viene envasado del catering.
    Tengo ganas de seguir leyendo tus crónicas, que siempre son tan interesantes.
    Besos!

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    Respuestas
    1. ¡¡¡¡Hoooolaaaaa!!!!, pos si, ya estamos aquí. Pienso como tu, que son motivos de índole práctica, una cosa si es cierta y es que, al contrario que en aviones, aeropuertos, estaciones, etc, los precios no son abusivos, por lo que la gente consume con cierto gusto.

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    2. pero ese precio del viaje en barco que cuentas es de ida y vuelta? 4 personas, camarote y comidas ida y vuelta por 440 euros? ¿donde y en qué fecha cogiste los billetes?

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  2. No, el precio es por trayecto, en cuslquier caso pienso que es muy económico por lo que te dan a cambio, camarote privado con baño y ducha, desayuno, almuerzo y coche, que luego, ya en Italia tener el coche allí es un auténtico gustazo. Saludos

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  3. ah vale, gracias, es que estamos mirando el ferry para este verano y pensaba que o había subido mucho el precio o habías pillado una muy buena oferta. Gracias

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  4. Yo lo utilicé hace dos años para ir a Cerdeña y muy bien todo,también subimos la cena y el desayuno de la ida,lo volveré a utilizar el próximo año para Toscana, precio fenomenal, cuatro personas, coche y comida 550€, éste año vamos a Ibiza con Balearia y siendo menos horas de viaje, sin comida y sin camarote 600€ imposible más barato, reservado 4 meses antes...

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  5. Estoy completamente seguro que ningún miembro de la realeza europea, acostumbrado a gustos refinados y que nació con cuchara de plata, no exhibiría tanta virulencia criticando como usted, imagino que su exquisita sofisticación se debe a que usted pertenece a alguna casa real de Marte o Plutón, pues tanta alcurnía de este planeta no es. jajajaja

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    1. Vaya, parece que tengo un troll anónimo, ¿me explicas dónde ves tu la sofisticación?. Creo que en lo bueno y en lo malo, la crítica es ecuánime , si me apuras, benebvoente, no creo haber sido especialmente duro y creo que cualquiera que leyera esto se animaría a viajar con Grimaldi

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  6. Un viaje muy interesante en el que no puede faltar detalle. Para mí la experiencia de los boat party es única y muy divertida. Sin duda tiene que estar incluida en un gran viaje con colegas. Un saludo

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  7. A mi me ha parecido super gracioso tu post, cuentas todo con tal ironía que es divertido. Me alegro que alguien sea capaz de detallar lo vivido viendo lo bueno y malo sin llegar a los extremos...Seguro que fueron unas vacaciones estupendas porque el destino ayuda a ello! Saludos!

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  8. Viendo las imágenes y la forma más salera que tienes de contar las cosas seguro que te lo has pasado de maravilla. Un sitio para disfrutar Ibiza y un barco que te lleva allí, no se puede pedir mucho más

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