Cómo conservar melva en aceite

viernes, junio 28, 2013

Lo que planteamos hoy no es exactamente una receta, es más bien una manera de aprovechar el momento en que encontremos ciertos pescados a buen precio.

La preparación que proponemos es muy versátil ya que se puede aplicar a otros pescados azules como el bonito, caballa o albacora. Aunque aquí daremos la versión más básica, también propondremos otras variaciones y posibles usos.


Nosotros hemos usado la melva porque estaba a muy buen precio en el mercado, 5´50 € el kilo. La nuestra pesaba algo más de kilo y medio y no llegó a los 9 €. A cambio conseguimos casi un kilo de melva casera sumergida en aceite de primera calidad que además se puede reutilizar posteriormente para guisar o freir pescado.

La melva es un pescado azul de la familia de los Scombridea, a la que también pertenecen el atún o el bonito (aunque físicamente se parece a los túnidos, no lo es). Presenta un cuerpo alargado y cilíndrico y una piel robusta sin apenas escamas. Su consumo se remonta a la época romana. Es un pescado que no se aleja mucho de la costa y que no suele vivir por debajo de los 10 metros de profundidad. En los adultos, la carne presenta un color rosado característico, pero en las melvas más pequeñas o canuteras, la carne es más grisácea.


INGREDIENTES
  • 1 melva hermosa
  • Sal
  • Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)


PREPARACIÓN

1. Para empezar limpiaremos bien la melva (si no lo ha hecho por nosotros el pescadero), para ello, primero hacemos un corte en el vientre del animal, desde la cabeza hasta la última aleta o aleta anal. Después, cortaremos la cabeza del pescado por detrás de las agallas pero por delante de las aletas pectorales. Esta operación conviene hacerla en el fregadero bajo el grifo, ya que los pescados azules sueltan mucha sangre.


Extraemos del vientre todas las partes blandas del animal y lavamos bien todo el interior, procurando que desangre lo más posible.

2. Ponemos en una cacerola abundante agua a hervir (para que cubra bien al pescado) con una buena cantidad de sal. Opcionalmente se le puede añadir un par de hojas de laurel, granos de pimienta negra o clavos de olor.

3. Si el pescado es muy grande lo dividimos en dos trozos para que quepa bien en la olla. Una vez que el agua rompa a hervir sumergimos en ella nuestro pescado y lo mantenemos cociendo en ebullición durante 20 minutos. Ojo con no pasaros con la cocción porque entonces, es fácil que el pescado quede sequerón y sea incomible.


4. Pasado ese tiempo, sacamos los trozos de melva del agua y los dejamos enfriar. Cuando ya no quemen, retiramos con las manos toda la piel y espinas del pescado, así como las partes más oscuras que dan un sabor algo amargo. Vamos sacando los lomos en trozos grandes y los encajamos en el recipiente donde vayamos a conservarlos, dejando el menor espacio posible entre ellos.



5. Cuando ya tengamos el pescado colocado, lo cubrimos con AOVE de buena calidad. No te cortes con el AOVE y recuerda que cuando se termine el pescado puedes reutilizar el aceite. Opcionalmente se le pueden añadir granos de pimienta u hojas de laurel con el aceite.




COMENTARIOS

Los pescados azules son muy saludables, son una magnífica fuente de proteínas de alto valor biológico y, aunque son pescados grasos, esas grasas son saludables por su riqueza en ácidos grasos omega-3, con reconocidos beneficios para nuestra salud.

La conservación en aceite de oliva alarga mucho la vida de estos productos, ya que al no estar en contacto con el aire, el pescado no es susceptible de ser atacado por organismos aerobios que puedan pudrirlo. El producto puede estropearse principalmente por la degradación de los componentes del aceite que pueden enranciarlo, por eso, si lo haces en casa, conviene mantenerlo tapadito y en el frigorífico y consumirlo en un tiempo relativamente corto (unas cuantas semanas).


Este tipo de preparación supone un ahorro económico importante, este tupper ha salido por unos 10 €, y por ese precio, en lata, no compras ni la mitad. Pero no sólo es importante el dinero, si no también la satisfacción de comer lo que tú haces, sabiendo exactamente lo que pones y sin ningún tipo de manipulación ajena.

Las posibilidades de uso de este producto son casi infinitas, un simple bocadillo o montadito, acompañando ensaladas, como relleno de empanadas o empanadillas, en piriñaca y todo aquello que mande tu imaginación.

Buen provecho.

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3 Comentarios

  1. Nunca he comido la melva y los pescados en aceite no son santo de mi devoción, pero creo que la técnica me iría muy bien para los boquerones. Aunque me gustan más en vinagre.
    Que tengas feliz fin de semana
    saludos!!

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  2. Hola:
    Yo creo q el bonito con 10 min tiene más q suficiente. La melva tiene muy buena pinta, pero se ve que Madrid no llega xq nunca la he visto en la pescadería
    saludos

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  3. hola, una pregunta ¿se puede hervir la melva en lomos? quiero decir limpia y cabeza y espinas como dices, pero también sin la raspa, saludos y gracias

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