¿Has probado la carne de caballo?

martes, enero 29, 2013

Hoy muchos diarios y páginas web se hacen eco del nuevo informe emitido por la OCU sobre la calidad de las hamburguesas envasadas. Las primeras conclusiones no sorprenden, el etiquetado es entre confuso y penoso y la calidad general de las 20 marcas analizadas es entre aceptable y muy mala, con carne llena de tendones y grasa (sólo se salvan dos, pero a precio de entrecot)


Pero indudablemente el principal titular que deja este informe es la detección, en dos de estas veinte marcas, de ADN de caballo.



HAMBURGUESAS FRESCAS ENVASADAS 

Marca (Establecimento)Precio medio (euros/kg)EtiquetadoCalidad de la carne¿ADN de caballo?
Alipende7,34Muy malSin datos
Carrefour6,11Muy malMuy malNo
Carrefour (Manhattan)9,35Muy malMalNo
Carrefour Kids15,83AceptableMalNo
El Corte Inglés9,78Muy malMuy malNo
El Pozo. Selección 10,42BienMalNo
EMCESA7,63MalSin datosNo
Eroski Basic5,88Muy malAceptable
Granja Los Tilos 10,23Muy malMalNo
Granjero (Coren)13,3AceptableMuy malNo
Martinez Loriente (Hacendado)6,02AceptableMalNo
Natural Fresh (Aldi)5,38BienMalNo
Raza Nostra Basic13,57Muy malAceptableNo
Raza Nostra Buey gallego21,43Muy malMuy bienNo
Roler Big Burger8,28AceptableMalNo
Roler Clásica6,68AceptableMuy malNo
Roler Mickey13,93BienMalNo
Roler Summum12,51AceptableMuy bienNo
Rústico (Lidl)5,71BienMuy malNo
Villa del Monte (Alcampo)6,45AceptableMuy malNo


La conclusión ante esta noticia es clara, estamos totalmente indefensos ante los empresarios sin escrúpulos que solo buscan abaratar costes para sacar más pasta, y principalmente porque, como queda claro, los controles sanitarios y de calidad en este país deben ser muy escasos y malos cuando se hace esta atrocidad con tanto descaro.

Cuando digo atrocidad no me refiero a que la carne de caballo sea buena ni mala, es comestible y tiene su público, me refiero a que es una estafa monumental que te vendan algo que tu no quieres comprar sin advertirlo claramente en el etiquetado. Da mucho que pensar sobre qué ocurrirá de puertas para dentro en cualquier industria de alimentación.

Todos hemos oído algunas historias para no dormir sobre cosas que se hacen con los alimentos, yo también tengo las mías. Una compañera del trabajo asegura haber visto a los empleados de un hipermercado cambiar las fechas de caducidad de la carne empaquetada o aliñar para pinchitos carne que ya empezaba a oler. Un familiar acudió a una fábrica de salchichas frescas por motivos de trabajo y desde entonces no ha vuelto a probarlas, ya que lo que él pensó que era la cinta por donde se desechaban los desperdicios, era en realidad la que llevaba los ingredientes, que se mezclaban posteriormente con una grasaza de aspecto repulsivo. Una compañera de carrera echaba algunos veranos en una fábrica de tomate, y aseguraba que en la cinta de entrada pasaban todo tipo de cosas que venían en los camiones, patatas, melones, zapatos, pantalones, e incluso una vez, un cerdo entero, cosas que no siempre se sacaban de la cinta. Otro compañero trabajó un verano cambiando langostinos italianos a cajas de langostinos de Sanlúcar. Y podría seguir...

¿Qué nos queda a nosotros los consumidores si no nos podemos fiar ni de las etiquetas, ni de los controles sanitarios, ni de las fechas de caducidad? Pues nos queda extremar el celo con el que escojamos lo que vamos a comer, dando absoluta prioridad a los productos frescos, a ser posible de origen local (porque estarán más frescos y menos alterados, manipulados, refrigerados,...) y consumir los productos elaborados indispensables leyendo bien las etiquetas y contrastando su calidad.

En un país donde los que mandan roban a manos llenas y no pasa nada, donde se hacen leyes que no se cumplen o que sólo cumplen algunos, donde el honrado es el raro y el pillo encima tiene consideración y estatus social, ¿qué podemos esperar de las empresas de alimentación? Pues eso, carne de caballo. Quizás si hubieran hecho el análisis con ADN de rata, perro, camello, ornitorrinco o hurón ya no nos parecería simplemente un engaño.

Así que si alguna vez te preguntan si has probado la carne de caballo, piensa, recuerda y responde con calma: "que yo sepa, no".



SI ALGUIEN CONOCE CASOS COMO LOS QUE AQUÍ SE CUENTAN O SIMPLEMENTE QUIERE DAR SU OPINIÓN SE AGRADECEN COMENTARIOS

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2 Comentarios

  1. Yo creo que, en el país que vivimos, nos podemos encontrar de todo, pero, por lo que respecta a la comida deberíamos de ser nosotros mismos los controladores de los productos que comemos, a veces sólo aplicar el sentido común o más bien en estos casos la vista, hay colores y aspectos que delatan a leguas que no es una comida muy sana.Sólo hace falta aplicar pequeñas estrategias como tú bien dices. Por qué yo me pregunto ¿dónde está el control sanitario que tanto nos intentan vender? ¿qué función tiene la del veterinario que supuestamente debe de controlar toda la carne que entran en esas fábricas? y la de los trabajadores que no denuncian..y así, te puedes hacer veinte mil preguntas... yo personalmente no suelo ingerir ninguna comida elaborada o envasada aunque aparentemente tenga buena vista.. creo que el comer o mas bien la comida, es el único amor verdadero que tenemos en la vida, siempre está ahí, y deberíamos de disfrutar más, tanto elaborándola para luego comernosla y compartirla en buena compañía... Interesante blog.. a seguir trabajando Javier.

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  2. Gracias por tu comentario que suscribo 100%

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