Yo soy un gran entusiasta del hummus, pero por una cosa u otra, nunca lo había hecho en casa. Pués bien, a partir de hoy, me propongo iniciar una cruzada en busca del hummus perfecto, ese que no me haga dudar si merece la pena comprar el de Mercadona. Y , para empezar, voy a intentar un hummus de queso de cabra, inspirada en la receta de javirecetas.com.
Como no podemos pasarnos la vida a base de arroz con leche, pudding, tartas, flanes o tiramisús, hoy vamos a romper una lanza en favor de la fruta como modo ideal de terminar una buena comida.
Aunque pienso que no es necesario glosar todas las virtudes nutricionales de la fruta, no puedo dejar de mencionar que es casi la única fuente de vitamina C que ingerimos, que aporta una cantidad de fibra importante para la protección de nuestro aparato digestivo y, sobre todo, si elegimos bien las frutas en temporada, son un auténtico manjar.
La fruta resulta dificultosa para algunas personas, es más fácil quitarle la tapa a un yogur que pelar una naranja; por otra parte, a muchos niños les cuesta habituarse a las distintas texturas y sabores. Hoy planteamos la posibilidad de presentar la fruta de una manera atractiva, fácil de comer y sabrosa, jugando con diferentes texturas y sabores, e incluso pudiéndole dar un toque etílico para el borrachuzo de turno...
Después de unos días de turismo familiar en Londres, disfrutando del universo culinario británico, volvemos con las pilas cargadas. Hace unos días publicamos una receta de alcauciles rellenos con guisantes y habas, que llevaban jamón, hoy planteamos una receta alternativa muy distinta y completamente vegetal, un primer plato sano y nutritivo que aprovecha productos locales y de temporada.
Recordamos lo que decíamos sobre los tres ingredientes principales de este plato, muy popular en la provincia de Cádiz:
- Los alcauciles, que es como aquí llamamos a las alcachofas, que están en plena temporada. Es una de las pocas plantas de las que comemos la flor, que se forma por la fusión de cientos de flores pequeñas en una sola inflorescencia.
- Las habas, que llenan los campos de cultivo de esta zona en esta época del año. Es una leguminosa y no solo mantiene el campo productivo durante el invierno, sino que además enriquece el suelo en nitrógeno. Las leguminosas establecen una simbiosis con bacterias del género Rhizobium, que son capaces de fijar el nitrógeno del aire e incorporarlo al suelo en forma de compuestos aprovechables por las plantas. El nitrógeno suele ser uno de los nutrientes limitantes en los cultivos y normalmente se añade en forma de abono.
- Los guisantes, que también son leguminosas, aún no están en temporada, pero se consiguen con facilidad,procedentes e los numerosos invernaderos de la zona de Conil de la Frontera o Sanlúcar de Barrameda.
INGREDIENTES (Para 4 personas)
- 1 kilo de guisantes naturales con su vaina (unos 400 gramos desenvainados)
- Medio kilo de habas igual de naturales (unos 200 gramos desenvainadas)
- 2 alcauciles grandes (o 3 pequeños)
- 2 cebolletas
- 1 tomate rallado
- 1 poco de pan rallado
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta
PREPARACIÓN
1. Desgranamos los guisantes y las habas y los colocamos en el fondo de una cacerola ancha y bajita.
2. Quitamos a los alcauciles las hojas exteriores más duras y cortamos los rabitos (también se pueden añadir al guiso cortados en trocitos). Los cortamos en 4 trozos y eliminamos con un cuchillo los pelitos que tiene en el centro del corazón. Los ponemos en la cacerola junto a los guisantes y las habas.
3. En una sartén ponemos un poco de aceite a calentar a fuego medio. Pelamos las cebolletas, les quitamos las hojas, las cortamos finamente y las rehogamos en el aceite hasta que estén pochadas.
4. Simultáneamente, repartimos el tomate rallado por encima de las verduras y les añadimos por encima un poco de pan rallado. Estos ingredientes servirán para dar textura a la salsa, que de otro modo quedaría muy acuosa. Además, el pan rallado combinado con las legumbres hacen proteína de alta calidad (se puede decir que los aminoácidos que faltan a las legumbres son complementados con los del cereal y viceversa), lo que hace a este plato más completo nutricionalmente hablando.
5. Una vez lista la cebolleta, encendemos el fuego de las verduras a media intensidad y vertemos las cebolletas y el aceite sobre ellas. Salpimentamos al gusto y lo removemos bien todo, con cuidado de no soltar las hojas de los alcauciles. Lo refreímos un par de minutos
6. Añadimos un poco de agua hasta cubrir la verdura y subimos el fuego hasta que rompa a hervir.
7. Bajamos el fuego de nuevo y lo dejamos entre 20 y 30 minutos a fuego medio-bajo. Probamos la verdura para comprobar que está hecha, y si nos queda excesivo líquido, lo reducimos hasta que nos quede la cantidad que nos guste.
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Delicioso plato de temporada, sano y nutritivo, apto para vegetarianos de todo tipo y muy completo desde el punto de vista nutricional. Combina perfectamente con un huevo cuajado o como guarnición de cualquier carne o pescado.
Aporta una buena cantidad de proteínas de origen vegetal y de alta calidad gracias a la combinación legumbres-cereales. También aporta vitaminas, minerales y una buena cantidad de fibra alimentaria, de efecto protector para el aparato digestivo.
En cuanto a su aporte energético, es bastante reducido, de unas 200 Kcal por ración aproximadamente.
Su precio por comensal asciende a unos 2,25 € (tengamos en cuenta que tanto los guisantes como las habas son bastante caros y contiene más de la mitad de su peso en la vaina)
Hoy presentamos una receta de esas de batalla, de las del saco de recursos habituales del día a día. Yo soy muy partidario de la carne de cerdo con el arroz, por eso me he hecho con medio kilo de trozos de la pata que tenían en el mercado muy limpita y a muy buen precio.
Hoy planteamos una receta tipicamente gaditana, fácil y rápida de preparar, Gallo con patatas en amarillo.
La base de este plato es el gallo (aquí en Cádiz llamado gallo del lunar). Es un pescado blanco muy común en nuestra costa y que entra habitualmente a través de la lonja de Cádiz. Es un pez que suele vivir a poca profundidad, normalmente en el fanfo y que presenta una aleta dorsal muy llamativa (por eso se llama gallo), pero lo que mejor lo define son los lunares que presentan en cada flanco.
La base de este plato es el gallo (aquí en Cádiz llamado gallo del lunar). Es un pescado blanco muy común en nuestra costa y que entra habitualmente a través de la lonja de Cádiz. Es un pez que suele vivir a poca profundidad, normalmente en el fanfo y que presenta una aleta dorsal muy llamativa (por eso se llama gallo), pero lo que mejor lo define son los lunares que presentan en cada flanco.
Y vamos con nuestra segunda entrega de cenas rápidas y nutritivas. Hoy vamos a preparar unos nuggets de pollo, naturales, sin trampa ni cartón, pero le vamos a añadir un toque especial que gustará mucho a los niños y a los amantes de los kikos de maíz.
Para acompañar nuestros nuggets, vamos a usar hummus de la marca "Simply Greek" que se vende en el Mercadona, al que someteremos a un buen análisis para admitirlo o rechazarlo dentro de nuestro selecto club de productos elaborados nutricionalmente tolerables.
Para acompañar nuestros nuggets, vamos a usar hummus de la marca "Simply Greek" que se vende en el Mercadona, al que someteremos a un buen análisis para admitirlo o rechazarlo dentro de nuestro selecto club de productos elaborados nutricionalmente tolerables.
Hoy vamos a presentar uno de esos postres maltratados sistemáticamente tanto por la industria alimentaria como por la gran mayoría de bares y restaurantes, que lo incluyen entre sus ofertas de postres caseros, pensando que es fácil y resultón y, por contra, perpetran toda suerte de engrudos plastosos o sopas de arroz en leche que para nada se parecen a la idea que todos tenemos de un buen arroz con leche.
Hoy, un guisito de carne. Voy a preparar carrillada ibérica, una pieza que se ha vuelto muy popular (quizás en exceso) y que te la encuentras en infinitas versiones en otros tantos bares y restaurantes. En mi receta, la carrillada va con una salsa (puré) de cebollas y zanahorias y acompañada de arroz tricolor. La foto ha salido chunguilla, desenfocada y parece que le he fundido una loncha de cheddar en lo alto, pero prometo que es la salsa y que estaba deliciosa.
Hoy comienzo una sección dedicada a facilitar ese delicado momento en el que, sin darte cuenta, te has colado en la hora de la cena y no tienes nada en la cabeza. ¿Cómo salir de la pasta, tortilla, etc, sin renunciar a la calidad? Bueno, pués en esas estamos.
Plantearé platos sencillos, y sobre todo rápidos de hacer. En ocasiones tiraré de productos envasados, pero siempre con la idea de distinguir entre los que merecen y los que no merecen la pena por su calidad, su sabor y su valor nutritivo.
Hoy, voy a preparar un risotto de paquete, que no de sobre, concretamente el Risotto mediterráneo de la marca Trevijano, un producto que nos permite tener en 20 minutos una cena muy resultona.
4. Mientras se hace el arroz, vamos rallando el queso.
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Plantearé platos sencillos, y sobre todo rápidos de hacer. En ocasiones tiraré de productos envasados, pero siempre con la idea de distinguir entre los que merecen y los que no merecen la pena por su calidad, su sabor y su valor nutritivo.
Hoy, voy a preparar un risotto de paquete, que no de sobre, concretamente el Risotto mediterráneo de la marca Trevijano, un producto que nos permite tener en 20 minutos una cena muy resultona.
A la hora de probar este tipo de productos, lo primero es mirar los ingredientes, se publicita como 100% natural, sin colesterol y apto para celiacos, y, si la lista de ingredientes es cierta, así lo parece:
Arroz, tomate, calabacín em rodajas, aceitunas en rodajas, cebolla, ajo y orégano. Primera prueba superada.
Arroz, tomate, calabacín em rodajas, aceitunas en rodajas, cebolla, ajo y orégano. Primera prueba superada.
El aspecto de las verduras en el paquete no es muy apetecible y se debe a que se presentan deshidratadas. La deshidratación es un proceso muy antiguo que ayuda a preservar los alimentos durante mucho tiempo, conservando la mayor parte de sus nutrientes, extrayendo para ello el agua que contienen. La ausencia de agua dificulta el impide el desarrollo microbiano y, en la mayoría de los casos, la rehidratación hace que el alimento recupere la mayoría de sus propiedades.
El envase de 280 gramos dice ser para 3 o 4 raciones, pero sinceramente, para 4 raciones es un poco escaso.
INGREDIENTES (Para 3 personas)
- Un paquete de risotto mediterráneo Trevijano (en el Carrefour o el Eroski lo tienen)
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Medio vaso de vino blanco (yo uso fino de Montilla)
- 750 ml de agua caliente
- Una cucharadita de mantequilla
- Tres cucharadas de queso parmesano rallado.
- Sal al gusto
PREPARACIÓN
1. Ponemos a calentar en una cacerola ancha el aceite de oliva, añadimos el contenido del envase y lo sofreimos un par de minutos para que el arroz se impregne bien del aceite.
2. Añadimos el vino blanco y removemos.
3. Cuando se consuma el vino, añadimos poco a poco el agua caliente, la sal al gusto y dejamos el arroz cociendo a fuego lento durante 18 a 20 minutos, removiendo con frecuencia. Lo del fuego lento es importante, que borbotee suavemente. Si lo ponemos demasiado fuerte, evaporaremos demasiada agua y el arroz quedará duro, teniendo que añadir algo más de agua al final.
4. Mientras se hace el arroz, vamos rallando el queso.
5. Cuando falten un par de minutos, añadimos la mantequilla y removemos bien todo.
6. Ya en el último momento, añadimos el queso, le damos un par de vueltas y ya está listo para comer.
COMENTARIOS
En mi opinión, el resultado es más que decente, tratándose de un producto envasado como este, se le podría dar una nota bastante alta.
Cuando lo estás cocinando, el aroma es muy apetecible, dominando por encima de todo el orégano. El aspecto es cremoso y sin pegotes y el sabor, desde mi punto de vista, muy bueno, destacando el gusto a vino blanco y orégano.
El único pero que le puedo poner es que la rehidratación de los vegetales no es igual en todos los casos, y el calabacín, que viene en rodajas, queda minúsculo y un tanto correoso.
La información nutricional del etiquetado me parece escasa y, como el calacacín, minúscula. Valiéndome de una lupa, he podido comprobar que el valor calórico por ración de 75 gramos (si lo comemos entre 3 personas cabemnos a uno 90 gramos cada uno) es de 276 Kcal, más lo que aporta el queso, la mantequilla y el aceite (unas 60 Kcal más por cabeza), pues eso, cerca de 350-400 Kcal (insisto, si lo comemos entre 3).
Para que el plato no se vuelva muy pesado, conviene que no nos pasemos ni con la mantequilla ni con el queso, que además son los ingredientes que, proporcionalmente, aumentan más el valor calórico del plato, sin embargo, la presencia de estos productos lácteos permiten considerar esta receta como una fuente completa de proteínas (aunque, sobre todo, lo que aporta son glúcidos, y , por tanto, energía).
El precio del envase ronda los 2,50 €, si a esto sumamos el precio del resto de los ingredientes, nos queda un coste por comensal de entre 1 y 1,20 €.
En resumen, tenemos un plato sabroso, nutritivo, que se prepara en 20 minutos y que sale a 1€ por cabeza. Creo que podemos darle el visto bueno en nuestra sección de cenas fulleras.
Hoy, por primera vez, publico una receta ajena, en concreto me la ha facilitado mi compañera Lupe, profesora de música, solista de flauta travesera y cocinera aficionada en sus ratos libres.
Esta receta es muy habitual en la provincia de Cádiz, donde se puede encontrar habitualmente en bares y restaurantes de menú del día. Es un plato sano y nutritivo, que aprovecha produco de temporada:
- Los alcauciles, que es como aquí llamamos a las alcachofas, que están en plena temporada. Es una de las pocas plantas de las que comemos la flor, que se forma por la fusión de cientos de flores pequeñas en una sola inflorescencia.
- Las habas, que llenan los campos de cultivo de esta zona en esta época del año. Es una leguminosa y no solo mantiene el campo productivo durante el invierno, sino que además enriquece el suelo en nitrógeno. Las leguminosas establecen una simbiosis con bacterias del género Rhizobium, que son capaces de fijar el nitrógeno del aire e incorporarlo al suelo en forma de compuestos aprovechables por las plantas. El nitrógeno suele ser uno de los nutrientes limitantes en los cultivos y normalmente se añade en forma de abono.
- Los guisantes, que también son leguminosas, aún no están en temporada, pero se consiguen con facilidad,procedentes de los numerosos invernaderos de la zona de Conil de la Frontera o Sanlúcar de Barrameda.
INGREDIENTES (4-5 Personas)
PREPARACIÓN
3. Una
vez preparado el relleno, con ayuda de una cucharilla de café, llenamos las
alcachofas.
4. Ponemos aceite de oliva abundante en la olla. Añadimos lo que nos ha sobrado del relleno de las alcachofas, y lo rehogamos un poco, después añadimos los guisantes, las habas baby y un poco de sal al gusto (no demasiada, pues ya contamos con la sal del jamón). Le damos unas vueltas para que todo se mezcle por igual y colocamos las alcachofas con cuidado para que no se caiga el relleno.
5. Añadimos agua, que apenas cubra las verduras. Se pone el fuego fuerte hasta que rompa a hervir, en ese momento se baja el fuego y se deja con la tapa puesta durante una media hora cociendo a fuego medio-bajo (borboteo contínuo pero suave). Comprobamos que las verduras estén tiernas y si lo están, pues listo.
Si dispones de olla rápida, el tiempo de cocción es de 15 minutos desde que sube la válvula.
UN POCO DE CIENCIA
Esta receta es muy habitual en la provincia de Cádiz, donde se puede encontrar habitualmente en bares y restaurantes de menú del día. Es un plato sano y nutritivo, que aprovecha produco de temporada:
- Los alcauciles, que es como aquí llamamos a las alcachofas, que están en plena temporada. Es una de las pocas plantas de las que comemos la flor, que se forma por la fusión de cientos de flores pequeñas en una sola inflorescencia.
- Las habas, que llenan los campos de cultivo de esta zona en esta época del año. Es una leguminosa y no solo mantiene el campo productivo durante el invierno, sino que además enriquece el suelo en nitrógeno. Las leguminosas establecen una simbiosis con bacterias del género Rhizobium, que son capaces de fijar el nitrógeno del aire e incorporarlo al suelo en forma de compuestos aprovechables por las plantas. El nitrógeno suele ser uno de los nutrientes limitantes en los cultivos y normalmente se añade en forma de abono.
- Los guisantes, que también son leguminosas, aún no están en temporada, pero se consiguen con facilidad,procedentes de los numerosos invernaderos de la zona de Conil de la Frontera o Sanlúcar de Barrameda.
INGREDIENTES (4-5 Personas)
- Seis alcachofas.
- 1 kg de guisantes.
- Medio kg de habas baby.
- 150 gramos deJamón en
taquitos pequeños.
- 4 Cebolletas
- Una cabeza de ajo.
- Pan rallado.
- Aceite de oliva.
- Perejil.
PREPARACIÓN
1. El primer paso es preparar las alcachofas.
Se les corta el tronquito, así como la punta. Seguidamente se le van quitando
las hojas exteriores, que son las más duras, y se deja fundamentalmente el
centro rodeado de las más tiernas. Una vez deshojadas, se abren un poco con las
manos de tal forma que quede hueco en el centro de las mismas, a modo de
pequeños vasos.
2. Una vez preparadas las alcachofas, se
procede a preparar el relleno. Para ello, picamos cuatro cebolletas y una
cabeza de ajo entera. Colocamos esto en un bol, le añadimos el pan rallado, el
perejil, los taquitos de jamón, un chorrito de aceite.
Lo mezclamos todo muy bien.
4. Ponemos aceite de oliva abundante en la olla. Añadimos lo que nos ha sobrado del relleno de las alcachofas, y lo rehogamos un poco, después añadimos los guisantes, las habas baby y un poco de sal al gusto (no demasiada, pues ya contamos con la sal del jamón). Le damos unas vueltas para que todo se mezcle por igual y colocamos las alcachofas con cuidado para que no se caiga el relleno.
5. Añadimos agua, que apenas cubra las verduras. Se pone el fuego fuerte hasta que rompa a hervir, en ese momento se baja el fuego y se deja con la tapa puesta durante una media hora cociendo a fuego medio-bajo (borboteo contínuo pero suave). Comprobamos que las verduras estén tiernas y si lo están, pues listo.
Si dispones de olla rápida, el tiempo de cocción es de 15 minutos desde que sube la válvula.
UN POCO DE CIENCIA
- La receta que se presenta hoy es de las que demuestra que un plato puede ser completo sin necesidad de llevar proteína animal (si se hace sin jamón queda igualmente bien).
- Las leguminosas son un aporte magnífico de proteínas y la combinación con el cereal del pan rallado convierte este plato en una fuente completa de aminoácidos.
- Por otra parte, las leguminosas también son una buena fuente de hidratos de carbono, por lo que nos dan el aporte energético que necesitamos.
- Por último, la combinación de vegetales nos garantiza un aporte variado de vitaminas y minerales.
- Aunque los guisantes frescos no son baratos, el conjunto del plato no pasa 2€ a 2,50€ por persona y es una alternativa sana, nutritiva y deliciosa al consumo diario de carne o pescado.
Todavía con el día de San Valentín en el recuerdo y con la reciente aprobación del matrimonio homosexual en Gran Bretaña, ma han venido a la cabeza las célebres declaraciones de Ana Botella en torno a las peras y las manzanas.
Pero, ¿y si nuestra preclara ex-primera dama no estuviera usando ninguna metáfora?
Pero, ¿y si nuestra preclara ex-primera dama no estuviera usando ninguna metáfora?






