Un nuevo capítulo de nuestras cenas fulleras y esta vez afrontamos un reto muy complicado, se trata de encontrar entre las miles de posibilidades de pizza fullera que hay en el mercado alguna que sea digna de triunfar en esta sección.
Y nos hemos decidido a poner a prueba esta pizza de jamón, rúcula y queso de cabra, donde se someterán a nuestro exhaustivo ojo crítico varios productos envasados que pensamos pueden optar a formar parte de nuestra selecta colección de productos fulleros.
Y nos hemos decidido a poner a prueba esta pizza de jamón, rúcula y queso de cabra, donde se someterán a nuestro exhaustivo ojo crítico varios productos envasados que pensamos pueden optar a formar parte de nuestra selecta colección de productos fulleros.
Rememorando a Jesús Almagro el día en que lo eliminaron de Top Chef, podría inventarme una historia sentimental sobre cómo este plato cambió mi vida. Podría contaros que mi abuelo era pescador y que mi abuela tenía un huertecito donde cultivaba un poquito de todo y que cada domingo acudíamos a su humilde cabaña de pescadores a comer con ellos lo poco que tuvieran. Y podría contaros que aún se me ponen los pelos de punta al recordar esa cazuela borboteante de judías del huerto cocinándose a fuego lento, y cómo mi abuelo llegaba con las almejas recién cogidas y las añadía directamente a la cazuela sin siquiera quitarles la tierra. Y no os quedaría más remedio que creeros que fue entonces cuando decidí que de mayor tendría un blog de cocina....
Conmovedor, ¿verdad?. Colaría, pero seamos sinceros, en aquella época no había blogs, ni internet, y sólo existía el spectrum y además mi abuelo era carpintero y mi abuela ,que guisaba muy bien, hacía pantalones y no tenía huerto. Pero ¿hace falta alguna excusa para marcarse un platazo de judiones con almejas y langostinos como este?...
De todas mis visitas anteriores a Galicia me quedaba una cuenta pendiente difícil de sobrellevar y era el no haber tenido la oportunidad de comer un cocido gallego de los que hacen época. Los había tomado buenos y no tan buenos, pero me quedaba por catar uno antológico, de estos que marcan lugares de referencia para posteriores visitas.
Esta vez si, lo encontramos, Casa do Labrego, en la localidad lucense de Baamonde es por méritos propios uno de los templos del cocido gallego.
después de un par de meses de reciclaje, por fin regresan nuestras cenas fulleras, y lo hacen a lo grande, con un platazo que se hace en tan solo 15 minutos y que además sale por cuatro perras. Revuelto de setas y espárragos verdes.
Como ya sabéis, nuestras cenas fulleras tienen que cumplir tres requisitos fundamental, ser baratitas, fáciles de preparar y deben incluir algún producto "fullero" que nos simplifique la tarea. En este caso vamos a poner a prueba para formar parte de nuestra selecta despensa fullera dos productos que comercializan los supermercados Mercadona.
Ahora que va llegando la lluvia, los días se van haciendo más cortos y comienza a refrescar, se nos empieza a poner cuerpo de potaje. Adelantándonos a esta tendencia que llega, desde Cocinar con-Ciencia proponemos hoy uno de esos platazos que no puede faltar en ningún recetario que se precie. Potaje de Garbanzos con Bacalao.
Para este plato usaremos bacalao salado, un producto tradicional y nada barato, pero que, si se cocina bien, da un resultado inigualable.
Dos días antes de usarlo, hay que desalar el bacalao, en especial, si viene en un solo trozo. La salazón es un método que permite conservar el pescado durante mucho tiempo. El efecto que tiene la sal sobre los tejidos es la deshidratación reversible, en esas condiciones de poca humedad y alta concentración salina el crecimiento microbiano se inhibe por completo. Esto permite conservar el pescado durante las largas expediciones de pesca por el Atlántico Norte. Al desalarlo extraemos la sal de los tejidos y rehidratamos la carne, que queda con un sabor y textura deliciosos.
Aquí en Andalucía, e imagino que en muchos lugares de España también, cuando hace buen tiempo es muy típico celebrar ocasiones especiales con lo que nosotros llamamos una buena "paella" en el campo. El pasado sábado cumplía años Juan Antonio, la otra mitad de Cocinar con-Ciencia, y como la ocasión lo merecía, nos juntamos un buen puñado de gente en nuestro campito de Chiclana a preparar una típica "paella" andaluza.
Quizás salió un poco subidita de color...
Se que no es nada ortodoxo llamar a esto paella y pido a mi amigo Pepe, gran arrocero y autor del blog El tío Pep, que sea indulgente conmigo. Igualmente, pido a mis lectores, en especial a los de Valencia y Alicante que sepan entender que nosotros llamamos a esto paella con cierta guasa, sabiendo perfectamente que faltan pasos e ingredientes esenciales en la realización de una paella de verdad.
Volvemos después de un mes a retomar nuestra sección de cenas fulleras y hoy lo hacemos con un plato que lo tiene todo, salmón encostrado con brócoli al vapor.
No os dejéis engañar por su aspecto de comida de hospital porque la combinación es deliciosa, y no sólo eso, es un plato sano, equilibrado , barato y sobre todo, fácil de hacer, porque se prepara en 10 minutos.
No os dejéis engañar por su aspecto de comida de hospital porque la combinación es deliciosa, y no sólo eso, es un plato sano, equilibrado , barato y sobre todo, fácil de hacer, porque se prepara en 10 minutos.
Nos atrevemos hoy con un producto poco habitual, el rabo de toro, dejaremos para próximas entradas la preparación con garbanzos, mientras que hoy optaremos por una preparación más sencilla, el estofado de rabo de toro.
Aunque muchas fuentes asignan a Córdoba el origen de la costumbre de guisar los rabos de los toros de lidia, hay otros muchos lugares que también se atribuyen este mérito, como comprenderéis, nosotros no fomentaremos este estéril debate y nos limitaremos a cocinarlo a nuestra manera.
Como me sobraron unos trozos de bacalao de los pavías que preparé ayer, me he lanzado a preparar probablemente la mayor fullería que he hecho hasta el momento, voy a improvisar un bacalao con tomate con trozos de bacalao fresco, tomate frito de bote y una lata de guisantes. El resultado es rápido, barato y sorprendentemente bueno. Lo acompañaré de un poco de arroz tricolor del Mercadona cocido y frito con ajitos, completando así un plato sano y equilibrado.
Como ya he expresado en alguna ocasión, el señor Mercadona no es santo de mi devoción por su particular concepto de los derechos y obligaciones de los trabajadores, pero eso no quita para que podamos encontrar en las estanterías de sus supermercados productos de calidad a un precio razonable y que nos hagan la vida más fácil.
Hoy nos ponemos el traje de domingo para preparar una receta espectacular y muy propia de nuestra costa. Se trata de un arroz a la marinera, en este caso combinaremos gambones, almejas y daditos de corvina sobre la base de un arrroz caldoso cocinado con el caldo obtenido a partir de los caparazones de los langostinos y de las raspas del pescado.
A la hora de elaborar un plato como este, lo primero es darse una vuelta por el mercado para conseguir producto de calidad, y si es posible, a buen precio. A mi no me ha ido mal, me he hecho con medio kilo de gambones frescos por 5 €, 375 gramos de almejas vivas por 3 € y una rodaja de corvina de medio kilo por 7,50 € (y todavía me ha sobrado algo de corvina para freir). Aquí, la gente le suele poner calamares, chocos o mero en vez de corvina, pero a mi me gusta más el sabor y la textura de ésta, y debo confesar que no me pude resistir al ver las estupendas rodajas que había en los expositores.
Después de unos días de vacaciones volvemos con fuerza a la actividad. Hoy proponemos una receta contundente y deliciosa.
Este plato lo sirven en el restaurante Arsenio Manila de Cádiz, y ya que les versiono su receta, lo menos que puedo hacer es hablaros un poco de este restaurante.
Este plato lo sirven en el restaurante Arsenio Manila de Cádiz, y ya que les versiono su receta, lo menos que puedo hacer es hablaros un poco de este restaurante.
En estos días se cumplen 40 años de la concesión a la obra maestra de Francis Ford Coppola, "El Padrino", de los premios más prestigiosos del cine (al menos en aquellos tiempos), 5 globos de oro y 3 óscar, incluyendo en ambos casos el premio a la mejor película. No quiero desaprovechar esta ocasión para rendir mi particular homenaje a una de mis películas favoritas y, en mi opinión, una de las mejores de la historia del cine.
Y mi homenaje consiste en intentar emular, en la medida de lo posible, la exquisita salsa de tomate con albóndigas y salchichas que prepara Clemenza para toda la familia Corleone.
Y mi homenaje consiste en intentar emular, en la medida de lo posible, la exquisita salsa de tomate con albóndigas y salchichas que prepara Clemenza para toda la familia Corleone.


