De todas mis visitas anteriores a Galicia me quedaba una cuenta pendiente difícil de sobrellevar y era el no haber tenido la oportunidad de comer un cocido gallego de los que hacen época. Los había tomado buenos y no tan buenos, pero me quedaba por catar uno antológico, de estos que marcan lugares de referencia para posteriores visitas.
Esta vez si, lo encontramos, Casa do Labrego, en la localidad lucense de Baamonde es por méritos propios uno de los templos del cocido gallego.




