Cocinar con niños 7: Empanadillas de salsa boloñesa

sábado, diciembre 21, 2013

Como ya comenté en su momento, la salsa boloñesa es laboriosa de hacer, pero tiene la enorme ventaja de poderse congelar, por lo que tranquilamente se puede hacer una tonelada y guardarla en el congelador en tupers pequeñitos e ir tirando de ellos según tu necesidad.


Estos "tarritos" pueden ser muy útiles a la hora de preparar alguna cena rápida y además, como en este caso, te puedes divertir un rato con los niños y empezar a enseñarles que se pueden cocinar cosas interesantes que no sean dulces.



INGREDIENTES (Para 16 empanadillas) 

  • 1 paquete de obleas para empanadillas tipo "La Cocinera"
  • 16 cucharaditas de salsa boloñesa
  • Un huevo batido

PREPARACIÓN 

1. Extendemos las obleas sobre una superficie limpia y lisa

2. Colocamos sobre cada empanadilla una cucharadita no muy colmada de nuestra exquisita salsa boloñesa.



3. Doblamos cada oblea por la mitad y sellamos las empanadillas con un tenedor.



4. Pintamos con el huevo batido la superficie de las empanadillas.



5. Horneamos en el horno precalentado a 180 grados de 10 a 12 minutos. Conviene vigilarlas porque pueden quemarse en un momento.




¿QUÉ PUEDEN HACER LOS NIÑOS? 

Esta es una receta donde pueden intervenir casi en cualquier fase de la preparación Es importante explicarles bien lo que hacemos para que los niños (obviamente, cada uno de acuerdo con su edad) puedan entender las distintas fases del proceso.

1. Separar las obleas y estirarlas bien sobre la superficie lisa. Se les puede explicar la utilidad del papelito separador y cuáles serán los siguientes pasos de la elaboración.

2. Colocar la salsa boloñesa en el centro de cada oblea. Podemos explicarles que el exceso de salsa impediría que la empanadilla se cerrara correctamente lo que haría que el contenido se saliera durante la cocción.

3. Sellar las empanadillas con el tenedor. Cuando el relleno empieza a calentarse, aumenta su energía por lo que las partículas que lo forman empiezan a moverse. Si la empanadilla no está bien sellada, este aumento de la energía cinética hará que la salsa se salga y la empanadilla salga mal.

4. Pintar las empanadillas con el huevo batido. El huevo absorbe parte del calor, evitando que la parte más expuesta de la empanadilla se seque en exceso y se queme, además, el acabado es más brillante y vistoso.

5. Vigilar el horno para que las empanadillas no se quemen. Hay que explicar a los niños el peligro del horno y, si no son muy pequeños, podemos encargarles esta misión. Como es un proceso bastante corto no les dará tiempo a aburrirse y sentirán que el éxito del plato depende de ellos.

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2 Comentarios

  1. Una receta magnífica. Y seguro que los niños se lo pasan pipa ayudando. Es verdad que si tienen la edad suficiente, lo del horno les puede hacer sentir importantes.
    besos

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