No se si es que me estoy haciendo viejo, o quizás sea que me estoy ablandando poco a poco, quizás es que echaba de menos a Pepe, Jordi y Samantha (o de más a Chicote y sus muñecos), pero confieso que he disfrutado mucho viendo el primer capítulo de Masterchef Junior. Cabe plantearse si es bueno o no que los niños sean utilizados para este tipo de shows y si es normal que los padres lo permitan, pero la sensación que dio fue que los niños se lo pasaron en grande y que el ambiente competitivo quedó muy superado por el compañerismo y la diversión. Para los niños parece haber sido más una especie de campamento temático de cocina que una competición pura y dura.
Tengo que aclarar que de Masterchef Junior no vamos a hacer un seguimiento programa por programa, sino que después de esta primera impresión, esperaremos al final para hacer balance de la serie completa.
Tengo que aclarar que de Masterchef Junior no vamos a hacer un seguimiento programa por programa, sino que después de esta primera impresión, esperaremos al final para hacer balance de la serie completa.
El plató de Masterchef, transformado en una especie de "Cortylandia"
