Dicen los que saben de esto que hacer pan artesano en casa es algo que cuando te engancha lo hace para siempre. Y os puedo asegurar que es cierto, por muchos platos sofisticados que prepares, el proceso de panificación tiene algo especial que provoca en el que lo hace una emoción muy superior.
Es fascinante saber que utilizas bichitos vivas que mientras se alimentan trabajan para ti, es formidable la sensación que provoca el amasado, notar cómo vas doblegando a la masa, es asombroso ver cómo esa masa crece y se va llenando de sabores y matices, pero sobre todo, lo más satisfactorio es probar cómo esa obra tuya tiene algo distinto y mejor, fruto de la paciencia y del trabajo bien hecho.
Llevo meses dándole vueltas a la posibilidad de empezar una sección nueva de panes y demás masas fermentadas y hoy por fin me he decidido. He preparado pan en casa muchas veces y he leído mucho sobre el tema, pero no se puede decir que sea un experto ni mucho menos, así que en este espacio me gustaría contaros mis aprendizajes y progresos, pero también mis dificultades y fracasos. Espero ser capaz de transmitir al menos una pequeña parte de la emoción que supone para mi.
Y para empezar, algo facilito, bollitos suizos (también llamados bollos o panes de leche). No es la masa más fácil de trabajar, pero da un resultado fantástico en poco tiempo, y para el que esté empezando en esto puede ser una inyección de moral para afrontar retos mayores.
Es fascinante saber que utilizas bichitos vivas que mientras se alimentan trabajan para ti, es formidable la sensación que provoca el amasado, notar cómo vas doblegando a la masa, es asombroso ver cómo esa masa crece y se va llenando de sabores y matices, pero sobre todo, lo más satisfactorio es probar cómo esa obra tuya tiene algo distinto y mejor, fruto de la paciencia y del trabajo bien hecho.
Llevo meses dándole vueltas a la posibilidad de empezar una sección nueva de panes y demás masas fermentadas y hoy por fin me he decidido. He preparado pan en casa muchas veces y he leído mucho sobre el tema, pero no se puede decir que sea un experto ni mucho menos, así que en este espacio me gustaría contaros mis aprendizajes y progresos, pero también mis dificultades y fracasos. Espero ser capaz de transmitir al menos una pequeña parte de la emoción que supone para mi.
Y para empezar, algo facilito, bollitos suizos (también llamados bollos o panes de leche). No es la masa más fácil de trabajar, pero da un resultado fantástico en poco tiempo, y para el que esté empezando en esto puede ser una inyección de moral para afrontar retos mayores.